El truco es antiguo y funciona con cualquier impresora: imprime primero todos los anversos, vuelve a meter el montón y luego imprime todos los reversos. Lo que falla es el orden de las páginas y la forma de volver a meter el papel. Las dos cosas se aciertan fácil con una prueba rápida.
1. Crea dos archivos
Abre Páginas pares o impares y añade tu documento. Elige Páginas impares y Conservarlas, y descarga. Repite con Páginas pares. Llama a los archivos anversos.pdf y reversos.pdf para no confundirlos.
Si tu documento tiene un número impar de páginas, la última hoja no tiene reverso. No pasa nada; acuérdate de sacar esa hoja antes de imprimir los reversos, o añade una página en blanco al final con Insertar páginas en blanco.
2. Prueba con dos hojas
Antes de imprimir 40 páginas, imprime las dos primeras de anversos.pdf. Dibuja una flechita hacia arriba en el borde superior de cada hoja impresa y fíjate en qué cara queda hacia arriba al salir de la impresora.
Vuelve a meter esas dos hojas en la bandeja e imprime las dos primeras páginas de reversos.pdf. Mira el resultado:
- Si los reversos salen del revés, gira el montón 180° la próxima vez.
- Si los reversos se imprimieron encima de los anversos, da la vuelta al montón.
- Si la página 4 acabó detrás de la página 1, tu impresora saca las hojas boca arriba; invierte el archivo de reversos con Invertir páginas.
Apunta en un pósit lo que ha funcionado y pégalo en la impresora. Lo volverás a necesitar.
3. Imprime el resto
Imprime todo anversos.pdf, vuelve a meter el montón como indicó la prueba e imprime reversos.pdf. Airea el papel antes de recargarlo; las hojas recién salidas de una láser están calientes y tienden a pegarse.
El problema contrario
Si escaneaste un documento a doble cara en un escáner de una sola cara, tienes un archivo con todos los anversos y otro con todos los reversos, a menudo en orden inverso. Intercalar PDF los vuelve a juntar en 1, 2, 3, 4, con una opción para reversos escaneados al revés.